Una mujer y su gato comparten las noches en silencio,
sentados en una rama, mirando la luna. A través de ese gesto sencillo —mirar
juntos— se abre un viaje poético por el paso del tiempo, el vínculo, la pérdida
y la memoria.
Estructurada a partir del ciclo de las estaciones, y el
ciclo de la luna, la obra acompaña al espectador en un tránsito delicado por
las preguntas que nacen cuando algo cambia o desaparece. La muerte no se
presenta como un final oscuro, sino como una transformación que invita a imaginar,
recordar y aceptar desde la ternura.
Gato Luna es una pieza íntima y visual que habla del amor,
del acompañamiento y de aquello que permanece incluso cuando ya no está.
Un espacio de contemplación donde el silencio, la imagen y
la imaginación permiten que cada espectador —niño o adulto— encuentre su propia
forma de comprender y abrazar la despedida.
Filosofar en la infancia contribuye al conocimiento del
mundo que nos rodea, de nosotros mismos, contribuye a mejorar la comunicación familiar
y, además, despierta el espíritu crítico.
El amor, el humor, el tiempo, la convivencia, la familia, la
vida y la muerte son los temas principales de la propuesta que serán tratados
con delicadeza, con una BSO emocionante y envolvente, y una puesta en escena
poética y evocadora, para proporcionar una experiencia inversiva e integral.

